¿De qué forma rentabilizar mi barco?

En estos tiempos que corren cualquier ingreso económico adicional es bienvenido. Son tiempos en que los dueños, involuntariamente vender su barco, cada vez más piensan en rentabilizarlo de tal modo que al menos los costes que provoca (amarre, seguros, mantenimiento, etcétera) sean cubiertos por los ingresos que se puedan generar explotándolo comercialmente.

A partir de acá brotan múltiples preguntas ¿Cuáles son las obligaciones fiscales que debo atender? ¿Puedo proseguir usando mi embarcación de modo privado? ¿Qué requisitos administrativos debo cumplir?

Partiremos del supuesto de que la embarcación está matriculada en la lista séptima (si está inscrita en el registro marítimo español) y está registrada a nombre de una persona física o bien jurídica que no la ha explotado comercialmente. Si este no es tu caso y quieres alquilar un barco en la zona de valencia o alicante te recomendamos alquilar un barco en altea.

En este sentido, vamos a diferenciar los requisitos necesarios que se deben cumplir para el desarrollo de esta actividad de alquiler.

El punto de vista administrativo

Evidentemente, la embarcación va a deber mudarse de lista y pasar a la lista sexta, que tiene por objeto la actividad del alquiler de las embarcaciones de recreo. Ello va a significar que perderá la matrícula original y se conseguirá una nueva matrícula con el indicativo de lista sexta.

Concretamente, para llevar a cabo este trámite, se presentará en cualquier capitanía marítima una petición de cambio de lista de séptima a sexta, debiendo liquidar la tasa setecientos noventa-veinticinco cuyo importe es de 17,75 euros. A dicha petición se deberá aportar el certificado de navegabilidad y la acreditación de estar dado de alta en el Impuesto de Actividades Económicas y, concretamente, en el apartado de alquiler de embarcaciones de recreo. No obstante, pese a que cambia el número de matrícula, a efectos de la Dirección General de la Marina Mercante el NIB (número de identificación del barco) proseguirá siendo exactamente el mismo.

 

Con lo que se refiere al material de seguridad, y de conformidad con lo estipulado en la Orden FOM/1144/2003, de 28 de abril, por la que se regulan los equipos de seguridad, salvamento, contra incendios, navegación y prevención de vertidos por aguas sucias, que deben llevar a bordo las embarcaciones de recreo, son los mismos tanto para lista séptima para la sexta, a excepción de que las embarcaciones en lista sexta y con una eslora de más de diez metros, se requiere un extintor adicional de los indicados conforme la zona de navegación.

Una vez capitanía verifica los datos de la embarcación puede pedir una inspección de la misma. En caso de ser de este modo y con fin de no demorar el expediente, se puede sustituir por un certificado emitido por una empresa de inspección técnica validada por la administración.

Una vez matriculada en la lista sexta se deberá obtener la pertinente licencia de chárter pertinente en aquellas comunidades autónomas que lo demandan, como es hoy día en la Comunidad Balear y en la Comunidad Valenciana. En líneas generales, los requisitos se centran en acreditar la titularidad de la embarcación, cumplir las obligaciones fiscales, aportar un certificado del puerto o bien contar con del pertinente seguro obligatorio incluyendo el de viajantes.

Persona física o bien jurídica

En materia fiscal distinguiremos si la embarcación está a nombre de una persona física o jurídica:

Si se trata de una persona física

Deberá registrarse en el apartado correspondiente del Impuesto de Actividades Económicas para ejercer la actividad del chárter. Específicamente, se trata del apartado ocho mil quinientos cincuenta y dos. En lo que se refiere a si se debe dar de alta o no como autónomo, en principio la contestación es negativa por comprender que no se trata de una actividad principal para el armador y que las cuantías que percibe por esta actividad no son su principal fuente de ingresos. Trimestralmente se va a deber liquidar el IVA pertinente con ocasión de las facturas emitidas en término de alquiler, y anualmente la declaraciones que le correspondan (modelo 303 de liquidación trimestral como norma) y la pertinente declaración anual modelo trescientos noventa.

Y en caso de tener personal asalariado en la compañía se requerirá la presentación de los modelos ciento once (también como liquidación trimestral como norma general) y el correspondiente resumen anual de retenciones practicadas en las nóminas, modelo ciento noventa.

Es importante recordar que el armador se podrá deducir las facturas que se emitan con motivo de la actividad del alquiler (amarre, mantenimiento, seguros, etc.). No obstante, la deducción va a ser únicamente con relación a la proporción del tiempo en el que se haya alquilado.

Si se trata de una persona jurídica

Se tendrá que modificar o ampliar el objeto social de la sociedad y convertirla de una mera sociedad patrimonial a una sociedad que también tenga como fin la explotación comercial de embarcaciones de recreo. Esta modificación va a deber anotarse en el registro mercantil.

De igual forma, se deberá registrar en el epígrafe pertinente del Impuesto de Actividades Económicas comentado, además de cumplir con el resto de obligaciones fiscales (Impuesto sobre el Valor Añadido, impuesto de sociedades, etcétera).

Dado que la embarcación ha estado inscrita en la lista séptima, se supone que se ha liquidado el correspondiente impuesto especial sobre determinados medios de transporte (generalmente conocido como impuesto de matriculación). Por esta razón, y a los efectos de este impuesto, no hay inconveniente alguno en inscribirla en lista sexta y que el dueño haga un uso privativo de la embarcación. Recordemos que esta posibilidad no está permitida solamente cuando se ha pedido la exención del impuesto de matriculación a la Agencia Tributaria. En último sitio, es esencial formalizar los pertinentes contratos chárter con los arrendatarios o, si fuere el caso, el pertinente contrato de administración de chárter con la compañía que pretenda explotar comercialmente la embarcación. En este supuesto va a ser la compañía gestora quien formalice los contratos de alquiler de manera directa con los arrendatarios. En líneas generales aconsejamos el asesoramiento de un experto en la materia, vistos los requisitos más esenciales para poder desempeñar la actividad del chárter. Entonces, solo va a depender de elegir la mejor manera de comercialización para conseguir la mayor rentabilidad posible. A tal efecto, y como asesoramiento personal, sugerimos que se ceda en gestión de chárter a las compañías expertas en la materia con el objetivo de eludir inconvenientes en el desarrollo de la actividad.

2 comentarios en “¿De qué forma rentabilizar mi barco?

  1. La verdad que es muy buena idea, un barco son gastos y gastos por todas partes, tener la posiblidad de alquilarlo cuando no esta en uso es una ventaja muy grande para poder mantenerlo

  2. Estaba pensando en comprarme una pequeña lancha pero los números no me cuadraban, si tengo la posibilidad de alquilarlo es mucho más viable, muchas gracias por la información

Los comentarios están cerrados.